Por Mauricio Martínez*
En Colombia, el Día Nacional de Reconocimiento a las Mujeres Buscadoras se conmemora el 23 de octubre, una fecha establecida por la Ley 2364 de 2024 para honrar su labor en la construcción de paz y memoria histórica. En ese marco, el colegio Alfonso Reyes Echandía lo conmemoró como un acto de memoria, dignidad y verdad. Convocamos a la comunidad para honrar la incansable labor de las madres que, con su amor inquebrantable, han enfrentado la oscuridad de la desaparición forzada para buscar a sus seres queridos y construir paz desde la verdad más profunda.
A través de un testimonio en primera persona, una madre buscadora nos compartió su historia de resistencia, un relato vivo que interpeló nuestras conciencias. Su voz fue el corazón de una jornada donde el arte se alzó como herramienta de sanación y denuncia. Dos performances escénicos dieron cuerpo a esta lucha. El primero exploró la búsqueda en La Escombrera y la victoria de una verdad que se impone: «No estábamos locas, teníamos razón». El segundo performance confrontó la brutalidad de las ejecuciones extrajudiciales, los mal llamados «falsos positivos», honrando la memoria de las jóvenes víctimas de este crimen de Estado y la lucha de sus familias por justicia.
La poesía hizo eco de estas luchas con versos que nombran lo innombrable, y el canto colectivo se elevó como un himno de resiliencia y esperanza. Este evento no fue solo un homenaje; es un espacio para reconocer que en la búsqueda de estas mujeres late la semilla de la memoria histórica de un país atravesado por la violencia. Les compartimos algunas imágenes de este encuentro para escuchar, sentir y dignificar la lucha de quienes, con su amor, han desenterrado la verdad.
*Maestro de Ciencias Sociales de la IED Alfonso Reyes Echandía.
