Por: Danis Cueto, Ángela Sanabria y Fabián Barahona*
Hemos iniciado un nuevo año escolar. La alegría se confunde con los sueños de las almas adolescentes que nos han sido dados educar durante este nuevo año. Sin embargo, siempre hay en nuestras vidas un momento para recordar a la Promoción 2024 de la IED Alfonso Reyes Echandía, de la que hicimos parte como líderes. Nuestro grano de arena apenas si fue tan solo un pequeño esfuerzo en la construcción de los proyectos de vida de cada uno de los que la integraron, pero un poderoso tonel en la formación humana de ustedes.
Fue toda una aventura haber coincidido en el tiempo y también en la curvatura del espacio, con la diversidad cultural que los identificó. El cariño eterno de nosotros, sus directores de grupo, siempre será recompensado con cada logro que alcancen en la vida y con cada recuerdo que logren tejer en sus memorias sobre el lugar, su colegio, que nos encontró para toda la vida.
Nos brilla con mayor intensidad la luz natural de nuestros ojos y nos palpita con mayor alegría nuestros corazones cuando nos ponemos a hablar de ustedes. ¡Qué buenos recuerdos, jóvenes! Tal vez, la vida que nos fue dada vivir a todos, Promoción 2024, nos pueda encontrar alrededor de una buena bebida para brindar por todos esos momentos indelebles que han quedado grabados en nuestras almas con letras doradas.
Ustedes nos enseñaron que se aprende de aquellos que aprenden de uno, ¿Quién enseña a quién?, si ante ustedes nos convertimos en “aprendices de brujos”. Sus buenos resultados en la Prueba Saber nos tiene sacando pecho y con el corazón henchido de felicidad. Gracias a ello, la IED Alfonso Reyes Echandía sigue siendo una de las mejores instituciones educativas distritales de Bosa.
El pasado 29 de enero, cuando nuestros chicos de la Promoción 2025 se “metieron” en las chaquetas de su promoción, sentimos un vacío helado en nuestros huesos. Extrañamos jóvenes cada uno de sus abrazos, de sus sonrisas, de sus locuras, etc.
Con el amor y el afecto de siempre, solo nos queda decirles: “Leven anclas, icen velas, que es hora de zarpar”. Buen viento y buena mar, marineros.
*Docentes colegio Alfonso Reyes Echandía
