Pulgarcito, una versión diferente

Por: Keily Michelle Gómez Vargas*

Érase una vez, un carpintero y su esposa que tenían siete hijos. El menor era Pulgarcito, pasaban los meses y se acababa el alimento; la madre estaba frustrada, así que envió al bosque a los siete niños a buscar comida para la cena, mientras buscaban comida. El hermano mayor empezó a preocuparse por el alimento y corrió dejando atrás a los demás, llegando a un árbol para sentarse y pensar en el futuro de él y de sus hermanos, Pulgarcito fue el primero en encontrarlo y el hermano mayor le habló sobre todo lo que él temía y lo que podría pasar a todos.

Así que Pulgarcito lo tranquilizó y lo levantó del pasto, se encontraron con sus hermanos y siguieron con su camino. Al llegar a la mitad del bosque Pulgarcito sintió olor a pan recién horneado, siguieron hasta encontrarse con una casa enorme, cuando entraron, no lo podían creer ¡La casa era de unos ogros! El ogro le dijo a su esposa que quería comerse por lo menos a un niño. Al enterarse de eso, los niños se aterraron de lo que podía pasar y cuando el ogro terminó de comer se acostó a dormir, la ogra se quedó limpiando. Lo bueno era que la ogra era de buen corazón, al ver a los niños ocultándose se sorprendió e inmediatamente los agarró y los llevó a un lugar seguro para ocultarlos del ogro.

Los chicos explicaron que estaban en una situación de pobreza y la ogra se conmovió tanto que señaló una caja llena de oro y unas botas gigantes mágicas. Alzaron el cofre lleno de oro e hicieron grupos para mover las botas, el ogro al escuchar tanto ruido se levantó cuando vio a los niños, se fue corriendo para coger a los chicos, pero resbaló en el piso y se cayó, los chicos al ver que el ogro había caído fueron a su casa rápidamente para mostrar lo que consiguieron. Cuando llegaron a casa, sus padres estaban orgullos y felices de ellos y al final pudieron abastecerse por varios años.

*Estudiante del Colegio Alfonso Reyes Echandía.

Comparte la publicación:

Otros Artículos

Bajo la sombra del árbol

La apuesta pedagógica del profe Ronald Ramírez no se detiene. Ha logrado cooperación interinstitucional con IDARTES, el Museo Nacional de...Leer más