Por Miguel Ángel Bermúdez Rojas*
Regresar a un lugar que ya no es el mismo es como un viaje hacia el interior de tus recuerdos, donde las vivencias se entrelazan como hilos de una trama que te envuelve. Sin embargo, al pisar de nuevo este territorio, te das cuenta de que el tiempo lo ha transformado, y ya no eres el mismo que los habitó. Es un reencuentro con lo que fue, pero con lo nuevo que también puede ser. Un recordatorio de que la pertenencia es un concepto efímero, y que lo único constante es el cambio.
*Estudiante de séptimo semestre de la Licenciatura de Artes Visuales de la Universidad Pedagógica Nacional y egresado del colegio Alfonso Reyes Echandía.
