Por: Colectivo Divergente*
En el ocaso de una hermosa tarde
presencié
algo llamado “Tiam”
al ver su silueta etérea, y
tuve miedo de que se desvaneciera
aquel sentimiento de plenitud y
extraña felicidad.
Aquella mujer tenía una voz tan hipnotizante,
me sentía en el nirvana con tan solo escuchar
su melodiosa sinfonía
que era más irreal que la palabra misma.
Ahora vivo en constante agonía
debido a ese indeleble sentimiento
que me atormenta día tras día,
porque cada vez que recorre mi mente
regresa a mi realidad de inmersiva soledad.
La epifanía de esa mujer se convirtió
en mi necesidad como un éxtasis
que me llevó a mi perdición causando
que mi alma divagara por lúgubres senderos.
* El colectivo poético “Divergente” es un grupo de estudiantes de grado noveno, del Colegio Alfonso Reyes Echandía, participantes de la iniciativa de producción literaria que se gesta en las asignaturas de español y filosofía.
