Por: Colectivo Deseo Divino*
Vanesa era su dulce nombre,
en el que pensaba todos los días.
Recuerdo los atardeceros
junto a su bella compañía
reflejando el sol en sus ojos
pensaba el Zeferino de su liso cabello,
ver su rostro era mi antojo sideral,
era mi amor por ella.
Cada azahar dado a aquella
mujer de mi quimera limerencia
cuando se enojaba era ramé,
el día que la conocí, mi corazón
lo recuerda como si fuera ayer.
Esta historia empezó allí,
una helada mañana de abril
ella entró por primera vez al salón
mi mirada quedó perdida
su sola presencia mejoró mi día y,
aclaró la paz que no había en mi
vida.
*El colectivo “Deseo divino” es un grupo de estudiantes de grado noveno, del Colegio Alfonso Reyes Echandía, participantes de la iniciativa de producción literaria que se gesta en las asignaturas de español y filosofía.
