Después de pasar por la tristeza, la angustia, el miedo y la frustración, Sebastián decidió que ahí no acabaría todo, que él podría llegar a estar cerca de su pasión a pesar de lo que le sucedió.
Los demonios de las trincheras
Maverik y Yeferson son un par de compañeros de grado octavo del colegio Alfonso Reyes Echandía, de su pasión por la historia del país surge esta crónica como una forma de recordar que la memoria no solo se escribe con tinta, también con la sangre y el valor de quienes decidieron luchar en tierras lejanas.


