Desde la Universidad del Atlántico, el profesor Cristóbal Arteta lamenta la muerte, a los 96 años, de Jürgen Habermas, ocurrida el pasado 14 de marzo de 2026, en Starnberg, Alemania. Sin embargo, su partida no es óbice para dejar de someter a la crítica de la razón su ‘acción comunicativa’, pues esta: “era un sueño bonito: diálogo sin poder, consenso sin sangre. Pero, desde el Sur, sabemos que esa mesa nunca fue nuestra. El Norte la pone, el Norte la preside, y el pobre —el negro, el indígena, el obrero— solo entra como invitado mudo. Habermas no entendió que, en muchas ocasiones, la verdadera liberación no es un debate educado: es un incendio. Es romper la mesa, no sentarse en ella”.