
Claudia.
Araucaria de La Montaña trae, en esta ocasión, la historia de Claudia, una maestra silenciosa que enseñaba en el Catatumbo. De Claudia, dice, que solo cuando ella lograba desinhibirse podía ver las heridas inscritas en su alma, porque “a donde iba, le tocaba tragar mierda. Estuvo trabajando como profesora en Plato, Magdalena, luego en Tibú, La Gabarra… pero no sintió verdadero miedo hasta que los paramilitares llegaron a Pacelli. Eso la dejó muda. La llegada de esos hombres fue abrupta, violenta y sangrienta”.









