Por: Saray Sofía García Peña*
Había una vez un pequeño tronco que se enamoró de un tronco gigante. Un día le escribió, en una hoja verde, una carta de amor donde le contaba todo lo que sentía. Pasaron los días y luego los años, pero nunca recibió respuesta. Se sintió muy triste y pensó que su amor quizá no era correspondido debido a su estatura.
Un día creció muchísimo y el tronco gigante se fijó en él. Así, ambos se amaron para siempre.
*Estudiante de Tercer Grado del Colegio Enrique Olaya Herrera, IED.
