Por: Sandra Roa y Paola Jiménez *
La génesis del proyecto escolar AMBIENTES es producto del trabajo cooperativo y las mentes inquietas de quienes escribimos este texto, investigadoras del grupo INDIJUSO. Después de realizar una cartografía social, como diagnóstico para el proyecto ambiental escolar (PRAE) en el año 2020, identificamos las necesidades que van más allá de los requerimientos meramente ambientales. Esto nos permitió determinar que los estudiantes de la institución educativa distrital Alfonso Reyes Echandía, necesitaban de espacios para el desarrollo de habilidades, competencias y saberes científicos para formarlos en torno a problemáticas de tipo ambiental, convivencial, social, académico, emocional y familiar. De esta manera, creemos que ellos pueden proponer así, soluciones creativas desde el pensamiento crítico y desde el desarrollo de la cultura científica. Este panorama dio origen al proyecto: “Creando ambientes para construir sociedad”: AMBIENTES.
Desde entonces, hemos trabajado con los estudiantes a través de diversas estrategias que fomentan su empoderamiento como líderes sociales críticos, tales como la ciencia viajera, el plan padrinos, la seguridad alimentaria, el manejo de residuos, los círculos de construcción de comunidad, el restablecimiento de acuerdos convivenciales, entre otros. Las dinámicas de estas actividades han ido generando inquietudes en la comunidad académica, logrando sembrar en ella la semilla de la investigación.
Conscientes del reto y de las responsabilidades para con estas nuevas generaciones de líderes científicos, no solo hemos generado diferentes escenarios de formación, logrando que los estudiantes más grandes, difundan estos conocimientos a los más pequeños a través del apadrinamiento, sino que al mismo tiempo, hemos ido formándonos y buscando mentorías en nuestra red de investigación y en otros estamentos, con la intención de estructurar y robustecer el proyecto . De este modo, brindamos espacios de enseñanzas y de aprendizajes alrededor de las competencias científicas a nuestros estudiantes, las cuales no son ajenas a los retos que proponen las competencias del siglo XXI y los Objetivo del desarrollo sostenible de la Unesco para el año 2030.
Los proyectos educativos ambientales, se enfocan como es de suponer en torno al componente ecológico. Sin embargo, la institución educativa distrital Alfonso Reyes Echandía, a través del proyecto AMBIENTES, ha retomado lo propuesto por G. Quadri (2006), cuando afirma que el medio ambiente no es otra cosa que los “diversos factores y procesos biológicos, ecológicos, físicos y paisajísticos que, además de tener su propia dinámica natural, se entrelazan con las conductas del hombre”. Pues, si bien es cierto que el PRAE arrojó un diagnóstico alarmante frente a la ausencia de una cultura ambiental y el desconocimiento del territorio (Cuenca Tunjuelo, Humedal Tibánica, Cabildo Indígena, entre otros), también lo es que las dinámicas institucionales evidencian falta de identidad frente al entorno escolar, local, regional y nacional.
Este panorama nos permitió la creación de AMBIENTES. El proyecto no desconoce las fuertes problemáticas ambientales en torno al cambio climático, la seguridad alimentaria y el manejo de residuos, entre otros desafíos que se gestan dentro de la institución educativa. No obstante, su apuesta está dada en el fomento de la pedagogía y la ética del cuidado, promoviendo acciones que desarrollen en los estudiantes el pensamiento científico a partir del reconocimiento, prevención y promoción del cuidado del “yo”, del otro y del entorno en el que habitan. No es posible hablar de cuidado del medio ambiente cuando el niño no se reconoce como sujeto, ni como actor relevante en las dinámicas de vida, pues es su huella la que permitirá que el entorno se mantenga.
Lo anterior se sustenta en los Lineamientos Nacionales para la Aplicación y el Desarrollo de las Estrategias de Entornos Educativos Saludables (2006), los cuales, aunque planteados hace más de una década, cuentan con una visión integral del desarrollo humano, apuesta en la que AMBIENTES ha enfocado sus esfuerzos. Para tal fin, hemos trabajado en la construcción de la huerta escolar, el muro verde, la cerca viva, y otros ambientes que permiten el intercambio de saberes, como: la construcción de acuerdos para la solución de conflictos, el fortalecimiento del trabajo en equipo, o sencillamente para que los estudiantes expresen su sentir al momento de compartir con otros un espacio agradable y propio. Estos espacios, estrategias y herramientas, les han permitido a los “Areístas” promover la formación de una cultura del cuidado ambiental.
Así las cosas, la realidad institucional exige tomar medidas que contribuyan a los cambios necesarios para promover generaciones críticas, propositivas y con habilidades científicas en aras de cultivar en ellos procesos de investigación. Así mismo, se pretende formar estudiantes que a través del desarrollo de “ambientes” construyan sociedades sanas y sostenibles, sujetos con pensamiento crítico, identidad y responsabilidad social, cultural, y ambiental que fomenten el cuidado de sí mismos, del otro, y de su entorno (colegio, localidad, ciudad y país).
De otro lado, la Secretaria de Educación Distrital en el texto Ni un grado más del año 2022, reconoce la importancia de dar a conocer a los estudiantes el territorio donde estos se desenvuelven social, ambiental y culturalmente, cuyo objetivo es lograr que los niños y las niñas identifiquen las implicaciones propias de sus acciones y dinámicas sociales frente a la crisis climática actual. Así mismo, que puedan reconocer realidades y oportunidades de sus saberes cotidianos, humanísticos, artísticos, entre otros, que a su vez puedan contribuir a mejorar esta situación, al tiempo que se forman como ciudadanos integrales, responsables con sus entornos y consigo mismos, entendiendo las implicaciones de los procesos de sostenibilidad y sustentabilidad que se anuncian en el PRAE institucional.
Las instituciones educativas son pilares en términos de transformaciones a nivel socio-ambiental, pues no se puede desligar la construcción de sociedad del entorno donde esta se desarrolla, y como tal, deben contar con todas las herramientas políticas, económicas, formativas y estratégicas que cada uno de estos niveles pueda ofrecer, para una construcción asertiva de AMBIENTES, que promuevan el desarrollo de una sociedad sostenible y sustentable.
- Docentes de la IED ALfonso Reyes Echandía
