
Todo joven debe empuñar un libro
Ciro Iriarte, está en la Institución Educativa de Galeras, Sucre. Se levanta de su silla, pasa revista por el aula de clases y atónito se desliza por los toboganes del tiempo para traerles a sus estudiantes, desde lo más profundo de su memoria, una enseñanza: Solo el amor por los libros puede vencer a la guerra. Él es uno de los maestros “Sentipensantes” del lugar.









